Texto: Actual Magazine | Foto: A.M.
La
depilación es el tratamiento que nos permite librarnos del vello corporal de manera rápida, sencilla y eficaz. El calor en los meses de verano, la estética o el hecho de no poder difrutar de un bronceado uniforme son algunas de las razones que llevan a los hombres del siglo XXI a deshacerse de por vida del vello de piernas, pecho o espalda, aunque hay algunos que van más allá y se atreven igualmente con el de las axilas, cejas o glúteos.
La depilación
puede llevarse a cabo en casa, con productos pensados especificamente para los hombres (ten en cuenta que el vello masculino es más resistente, duro y abundante, al igual que la dermis tiene unas características distintas a las de la mujer), o en un
salón de belleza. Nuestro consejo: la primera vez, acude a un centro de estética para que te aconseje un profesional, y, si te atreves a hacerlo en casa -es mucho más barato-, hazlo sólo sobre las zonas menos sensibles.
Existen diversos métodos de depilación, ya elijas hacerla en casa o en un centro especializado: l
as bandas de cera fría permiten arrancar el vello de raíz, y su duración es de unas tres semanas.
La crema o espuma depilatoria es otra de las más habituales: se aplica sobre la piel, y tras dejarla actuar unos minutos, se retira con una espátula de plástico. Su efecto es similar al de una cuchilla: sus agentes químicos cortan el pelo, pero no lo arrancan de raíz, luego el efecto "sin pelo" dura tan solo unos días. La ventaja: es totalmente indoloro.
La depilación definitiva es sin duda la más eficaz, aunque también la más cara: los tratamientos rondan los mil euros cada zona (espalda, abdomen, piernas...), aunque varía dependiendo del centro de estética al que acudas. La gran ventaja: después de unas diez sesiones, el vello comienza a debilitarse hasta desaparecer definitivamente.
Puede realizase mediante láser o luz pulsada con distintos resultados.
Si vas a hacerlo en casa, no te olvides de pasar antes una cuchilla por la zona a depilar. No se trata de rasurar el vello, sino de dejarlo un poco más corto y débil para que los "tirones" sean más llevaderos o la crema depilatoria más eficaz. Del mismo modo,
evita tomar el sol el día antes o después de depilarte, especialmente si es con cera: la piel se vuelve mucho más sensible tras un baño solar, y puedes dañar las capas superficiales.
►Veet For Men. sólo para hombres