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| El tenista Juan Carlos Ferrero ejerció de anfitrión en la celebración del primer aniversario de su hotel e inauguración del espacio de bodas y eventos: Maset Ferrero./Foto: A.M. |
REDACCION A.M.
BOCCAIRENT (Valencia).- Un año después de su apertura al público, el hotel Ferrero acaba de incorporar a sus instalaciones un nuevo espacio para la celebración de bodas y eventos: Maset Ferrero. Con la inauguración de este espacio, que cuenta con una espectacular carpa cubierta y 6.000 metros cuadrados de jardín, el tenista Juan Carlos Ferrero, dueño de dicho hotel, ha puesto el broche de oro a su proyecto hotelero con una fiesta a la que asistieron más de un centenar de invitados, los tenistas David Ferrer, Feliciano López, con su novia María José Suárez, y Albert Costa, el jugador del Valencia, Carlos Marchena, el piloto de motociclismo, Sete Gibernau y la consejera de Turismo de la Comunidad valenciana, Angelica Such. Ataviado con sus mejores galas, Ferrero recibía a sus invitados en la carpa cubierta del Maset Ferrero, diseñada por el prestigioso arquitecto Tomás Navarro, para, acto seguido, agradecer la presencia de todos con un breve discurso inaugural, tras el cual hablaron la consejera de Turismo y Antonio Martínez Cascales, entrenador, representante y amigo del tenista desde hace varios años.
Tras los discursos se sirvió el cóctel de bienvenida de la mano de la chef valenciana Silvia Gavara, mientras el grupo sevillano "Los Escarabajos" interpretaba algunos de los míticos éxitos de los Beatles. El hotel, engalanado para la ocasión, acogió diversos ambientes tematizados durante la fiesta, que se prolongó hasta pasada la medianoche. Así, mientras en la carpa se respiraba un ambiente de Jazz Club neoyorquino, los jardínes se rendían al embrujo del flamenco con la música en directo de un grupo flamenco-jazz-fusión, el servicio de un cortador de jamón ibérico, el de un venenciador y un castizo cóctel de tapas elaboradas con productos españoles. Como no podía ser menos, también en el jardín, se hacía un guiño a la gastronomía valenciana con un buffet de arroces y quesos, acompañados por horchata y granizados caseros, mientras que la nota sofisticada la ponía la zona Japo, donde se sirvieron sushis, sashimis, ostras, almejas, tempuras y tartares a ritmo de latín-jazz-swing.